A los niños de cualquier edad, les apasiona escuchar historia leídas en voz alta por los adultos, sean sus padres, o sus profesores; a medida que leemos en voz alta los niños van descubriendo el modo como unas palabras se unen con otras y dan un significado, esos pequeñitos anhelan escuchar que ocurrirá en una historia, y desarrollan la capacidad de concentración. También descubren el gusto por encontrar en los libros los temas que les interesan, contados de otra manera y lo más importante es que aprenden que leer es divertido, claro que eso en gran medida depende del docente o del adulto que esté leyendo.
La lectura en voz alta siembra en nuestros estudiantes el deseo de volver a lo que han escuchado, de tener en sus manos el libro para intentar leerlo por su cuenta y a medida que crecen buscar libros semejantes.
“cuando nos dedicamos a leer en voz alta a los niños, establecemos un vínculo muy estrechos con ellos en una sociedad secreta relacionada con los libros que hemos compartido… No se consigue con el libro solo, ni con el niño solo, ni tampoco con el adulto solo, sino mediante la relación que se establece entre los tres y que los une en una suave armonía” (Mem Fox, Leer como por arte de magia, Barcelona: Paidós, 2003, p.23)
Lastimosamente muchos de nosotros no tuvimos esa gran experiencia, importante entonces hacer que nuestros hijos y estudiantes disfruten de las lecturas que les podemos proveer en voz alta, como tú dices dejarlos provocados de un buen libro.
ResponderEliminarCarolina Muñoz
Diana Muñoz
Bibiana esta es la estrategia fundamental en el círculo de lectura, es importante que evidencia que te aportaron los autores a este respecto.
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