Aunque estemos en la escuela, para ellos el lugar y el momento también cuentan.
Se debe escoger un lugar cómodo, lejos de ruidos que puedan distraer a los niños, en lo posible como maestra debo haber leído antes el libro, la historia que voy a contar a mis pequeñitos.
Es indispensable leer el título y contarle a los niños quien es el autor del libro, así comprenderán que los libros son escritos por personas como ellos, como yo.
Como docente debo leer con expresividad, manteniendo la atención de mis estudiantes, así mismo ellos encontrarán la seguridad después de leer ante sus compañeros.
Puedo variar la entonación de la voz en la lectura, así podré transmitirles las emociones de las que habla el cuento o la lectura que les estoy leyendo; así mismo cuando ellos lean, no lo harán únicamente con su voz, sino con sus gestos y harán más real la historia que están contando.
Leer despacio y claro hace que la lectura se pueda disfrutar aún más, y con ella se podrán disfrutar también las ilustraciones.
Interesante, se habian podido complementar otros.
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